El Atelier de las Pulgas es un proyecto creativo cambiante y en constante interacción con el arte, las tendencias estéticas y el mundo que nos rodea.

Paisajes, personas, movimientos culturales e inquietudes sociales impregnan y dirigen cada idea, captando la esencia de los objetos, los momentos, los espacios, los deseos…y expresándolos en forma de pequeños caprichos portadoras de mensaje: series limitadas que nacen, cuentan una historia y prosiguen su camino ya en manos de quien las desea y las posee.

Ubicado en el universo de lo posible, el Atelier es como un circo en el que puede suceder lo pensable y lo impensable, sin edad y sin tiempo; un museo en el que las pequeñas cosas contienen grandes dosis de ilusión y las grandes se reflejan en la punta de un alfiler.

Un espacio para la inspiración en el que son bienvenidos los niños y también los mayores de la mano del niño que llevamos dentro.



viernes, 8 de junio de 2012

Pelillos a la mar. Llévanos a la playa.


                                                  PELILLOS A LA MAR


Buscando  título para esta entrada, recordé  esta divertida expresión ”Pelillos a la mar” y dado el tema que nos ocupa (llevar nuestras diademas al mar) me puse a indagar de donde venía y asi me encontré  con esta pequeña historia:




 Málaga, siglo XVI.
Cuenta el refranero pulguero que en Málaga en el siglo XVI vivía una pulga en el frondoso pelo de un perro cuyo dueño tenía la costumbre de cortarse el pelo siempre en el mismo barbero.  
 Un día el barbero decidió comenzar una nueva vida
 y cruzar el mar para hacer Las Américas.
El hombre, al ver que ya no podría  cortarse el pelo más allí, 
le retiró el saludo al que había sido su peluquero y amigo 
durante tantos años.




 
El barbero intentó arreglar la situación mandándole otro colega del gremio, pero el cliente tenía tal enfado que no consiguió acostumbrarse 
y dejó de ir.

El nuevo peluquero empezó a tener problemas a raíz de este suceso 
y a perder clientela 
ya que el hombre se dedico a hacerle la vida imposible
 propagando chismes tales como que guardaba el pelo cortado de sus clientes para hacer brujería.


 
El pobre barbero terminó perdiendo el negocio 
y al verse en la calle arruinado, 
retó en duelo al hombre por el daño que le había causado.

Al batirse y casi perder la vida,
 el hombre se dio cuenta del daño que le había hecho al barbero
 y le pidió perdón, disculpas que el barbero aceptó. 
Desde entonces surgió entre ellos una gran amistad 
 y no pasado mucho tiempo 
decidieron tomar un barco rumbo a América.


  
 
Durante el viaje,
 tiraron todo el pelo que el barbero había almacenado al mar
 simbolizando así el comienzo de una nueva vida
 y el borrón y cuenta nueva para su pequeña historia.


Diademas en algodones blancos, azules rojos y grises.
 
Por eso cuando alguien dice pelillos a la mar…
no solo significa el fin de una riña y una nueva oportunidad o comienzo…



 
A partir de hoy también significa que con el verano ya encima 
y para todas aquellas pulgas que decidan ir al mar con nosotros,
 también podrán llevarnos sobre sus cabezas.
                                   
                                          ¡Pelillos a la mar!

                          Si os gustan estas diademas 
                las podréis encontrar en Viste de Cuentos.
                o escribiendo a mj@elatelierdelaspulgas.com

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